salud mental

La salud mental y las adicciones

México atraviesa por un momento difícil, la población coloca en la cima de los problemas actuales a la inseguridad y a las dificultades económicas; el miedo y la desesperanza son sentimientos frecuentes y las salidas al problema no se ven fáciles. Estos elementos fomentan el estrés de la población y en aquellos más vulnerables, por reunir factores heredados y de desarrollo, incrementan el riesgo de manifestar una enfermedad mental.

En el mundo actual, México no es la excepción, las enfermedades mentales se han incrementado, la depresión ocupa ya el segundo lugar en la carga de enfermedad medida por días vividos sin salud y mortalidad prematura; el abuso de alcohol y sustancias psicoactivas, las demencias aparecen en los diez primeros lugares, el índice de personas que intentan suicidarse o se suicidan y las que padecen adicciones han aumentado, afectando especialmente a los jóvenes.

Nuestros niños y jóvenes también están expuestos a vicisitudes antes no vistas, que incluyen el ser testigos y víctimas de violencia en la familia o por parte de sus pares, muchos de ellos viven en zonas altamente inseguras; estas experiencias incrementan la probabilidad de presentar una enfermedad mental la que, cuando ésta no es tratada, aumenta el riesgo de deserción escolar, victimización y abuso de drogas. Es también cierto que nuestra población está envejeciendo y que la depresión y la demencia forman parte de este proceso.

La enfermedad mental afecta también el curso de otras enfermedades crónicas, por ejemplo, la depresión disminuye la sobrevida de pacientes con enfermedades con cáncer; interactúa de manera negativa con la pobreza, hay mayor probabilidad de que las personas que viven en condiciones económicas precarias presenten enfermedades mentales y, es mayor la probabilidad de que las personas con un trastorno mental caigan en la pobreza o se mantengan en ella. Del mismo modo, los niños y jóvenes víctimas de violencia son más susceptibles a la enfermedad mental y a volverse adultos violentos, lo cual sienta las bases para que el ciclo de violencia se replique.

Uno de cada cuatro mexicanos, entre 18 y 65 años, tiene una historia de problemas psiquiátricos, pero sólo uno de cada cinco recibe tratamiento4. El reto de atender la demanda es grande, pero se buscaría sumar y fortalecer la manera en que se atiende la salud de la población y no competir por los recursos con otras enfermedades.

La enfermedad mental incluidas las adicciones resultan de una interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales. Sabemos que son enfermedades ancladas en el cerebro, que son modeladas por el medio ambiente y que existen profundas relaciones entre la salud mental, la salud física y la salud social; es por ello que la buena atención de la salud mental, integrada en el sistema global de atención a la salud, fortalecerá la atención proporcionada en el primer, segundo y tercer nivel de atención eficiente el trabajo especializado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *